Llevamos unos meses escuchando hablar sobre si los alumnos españoles deberían tener tareas para llevar a casa o no. Hay una gran diversidad de opiniones con respecto a este debate

” ya estén muchas horas en el colegio, como para tener que seguir trabajando en casa” ” si no les mandan tareas, se pasan la tarde en el sillón con el móvil o las tablets”………..

Los argumentos que presentan  los defensores y los críticos de los deberes en casa son los siguientes:

Aspectos positivos: favorecen el desarrollo del niño, refuerzan el aprendizaje que tiene lugar en el aula, promueven la autonomía y el hábito de trabajo, son adecuados para los aprendizajes que se basan en la repetición y la práctica (lectura, cálculo), sirven para conectar el contexto escolar con la vida cotidiana.

Aspectos negativos: generan problemas de ansiedad, inciden negativamente en el clima familiar, son elementos de desigualdad e iniquidad para las familias con menos recursos educativos, ocupan el tiempo familiar en el que tienen lugar otro tipo de aprendizajes, los equipos docentes no suelen coordinar los deberes, no se personalizan ni se calculan en conjunto.

Lo que si que sabemos es que las actividades de repaso son necesarias, y en nuestro país la tradición de siempre ha sido mandar tareas para realizar en casa, por lo que difícilmente puede cambiar esto y además no podemos olvidar que hay actividades que necesitan un entrenamiento repetitivo (la lectura, por ejemplo) que puede exigir más tiempo del que se le puede dedicar en la escuela. En eso, la ayuda de los padres puede ser necesaria.

Desde aprobando, queremos ayudaros a que estas tareas no se conviertan en una carga ni para las familias , ni para los alumnos que se deben enfrentar a ellas, trabajando con los niños de una forma lúdica y divertida, para alcanzar sus objetivos!